Osteoartritis — Alivio natural mediante imanes, PEMF y suplementación | Dra. Irma Sierra
Por la Dra. Irma I. Sierra, Doctora en Quiropráctica y Especialista en Biomagnetismo
Durante décadas, la osteoartritis se ha considerado una parte normal del envejecimiento. Los comentarios habituales de su médico podrían ser: “Tiene una enfermedad degenerativa en las articulaciones. No se puede hacer mucho. ¡Aprenda a vivir con ello!” Pero este no es el caso. Investigaciones recientes demuestran que no tenemos por qué sufrir el dolor de la artritis. De hecho, las personas menores de 55 años también pueden desarrollar osteoartritis.
La osteoartritis (OA), o enfermedad articular degenerativa, afecta a más de 20 millones de personas y es más común en las mujeres. La enfermedad ataca el cartílago —el tejido en los extremos de los huesos de la articulación que permite el movimiento. Con el tiempo, el cartílago se desgasta y los huesos rozan entre sí, causando dolor, inflamación y pérdida de movilidad. Tener más de 55 años, antecedentes familiares de OA, sobrepeso, falta de ejercicio, caídas, accidentes, esfuerzo repetitivo y uso excesivo de una o más articulaciones pueden ser factores de riesgo. Sin embargo, la progresión varía según cada persona. En algunos casos, avanza rápidamente con dolor intenso, mientras que en otros puede pasar desapercibida, salvo en una radiografía. Si le han dicho que tiene osteofitos, tiene OA.
El diagnóstico es sencillo, pero a veces puede confundirse con otras afecciones. Los síntomas más comunes son:
- Dolor articular constante o intermitente en las manos, los dedos, las rodillas, etc.
- Rigidez después de estar sentado, dormir o permanecer inmóvil.
- Dolor o inflamación en la cadera.
- Sensaciones o sonidos inusuales al mover las articulaciones.
Si presenta estos síntomas, consulte a su proveedor de atención médica. No son simplemente “un signo de envejecimiento”. Con atención temprana, puede controlar el dolor, mejorar la función y reducir la degeneración —a menudo sin medicamentos.
¿Qué podemos hacer?
1. Ejercicio — La mejor manera de prevenir y controlar la OA.
- De bajo impacto: caminar, máquinas estáticas, aeróbicos acuáticos, Pilates, Tai Chi, Qi Gong o yoga.
- Fortalecimiento: pesas ligeras, bandas de resistencia.
- Comience lentamente si tiene sobrepeso para evitar sobrecargar las rodillas y los tobillos.
- Perder solo 5 libras puede reducir casi 15 libras de presión sobre sus rodillas.
2. Visite a un Doctor en Quiropráctica
Los quiroprácticos están capacitados y tienen experiencia en ayudar a los pacientes a comprender y controlar la OA de manera efectiva.
3. Suplementación nutricional
- El sulfato de glucosamina de 1.500 mg y la condroitina de 1.200 mg son los más estudiados para la OA. Lig-Disc & Joint y Joint Food de Dr. Sierra’s Naturals son fórmulas diseñadas para fortalecer y aliviar las zonas afectadas.
- Aceite de linaza orgánico o ácidos grasos omega-3 para favorecer la lubricación articular y reducir la inflamación.
- Una dieta rica en verduras, frutas y cereales integrales, evitando las carnes rojas y las grasas saturadas.
- Antiinflamatorios naturales que contienen cúrcuma, bromelina, jengibre, orégano, ajo y romero: Inflam Health & More o Cúrcuma de Dr. Sierra’s Naturals.
4. Uso de imanes
Los estudios científicos indican excelentes beneficios para la OA.
- Aplique productos magnéticos directamente sobre la zona afectada: soportes para rodillas, muñequeras, soportes para tobillos, cinturones para la espalda, bandas para el cuello y los hombros, soportes para caderas y codos, pulseras, anillos, cojines magnéticos para dormir o sentarse y plantillas magnéticas.
- Todos estos soportes proporcionan estabilidad a la articulación. Son seguros, económicos y garantizamos la polaridad correcta —Norte (negativo) hacia la piel— con una intensidad magnética adecuada para cada zona.
- El polo negativo (Norte) ayuda a reducir la inflamación, fortalece las células, mejora la circulación, alivia el dolor y favorece la curación.
5. Terapia PEMF — Campo electromagnético pulsado
Desde que se escribió por primera vez este artículo, la terapia PEMF se ha convertido en una de las herramientas más potentes de nuestro protocolo de bienestar articular —y en una que uso personalmente todos los días.
- La PEMF envía pulsos electromagnéticos suaves y de baja frecuencia a las profundidades del tejido articular, indicando a sus células que reduzcan la inflamación, mejoren la circulación y estimulen la reparación.
- Los estudios clínicos muestran que aumenta el grosor del cartílago, disminuyen los marcadores inflamatorios y se acelera la reparación celular —incluso en zonas con poco suministro de sangre, como el cartílago articular.
- Esto no enmascara el dolor. Es una señalización celular —le dice a su cuerpo que haga lo que siempre estuvo diseñado para hacer.
- Dispositivos que uso y recomiendo: Vasindux PEMF (por la mañana, junto con la meditación), Unidad PEMF Kloud (recuperación nocturna y refuerzo vespertino), Kloud Travel Pad (para un cuidado constante sobre la marcha) y la Placa PEMF OMI (disponible en la tienda).
- Si se usa de forma constante —incluso en los días sin dolor—, la PEMF es una de las inversiones más importantes que puede hacer en su salud articular.
¿Aún no está listo para invertir en un dispositivo? Le invitamos cordialmente a visitarnos en la Oasis Cabin, donde puede experimentar una sesión personal de PEMF y sentir la diferencia por sí mismo —antes de tomar cualquier decisión. Contáctenos al (787) 782-5767 para programar su visita.
6. Otras alternativas
- Terapia de calor húmedo o frío. El calor debe aplicarse con una toalla húmeda, mientras que el frío puede aplicarse con linimentos o aerosoles —tres veces al día. Nuestra Crema Pain-Less con árnica y aceite de cáñamo orgánico es una excelente opción.
- Hidroterapia, terapia de láser frío y terapia electromagnética —todas disponibles en nuestra Clínica Quiropráctica como atención complementaria junto con los ajustes quiroprácticos.
- La terapia de masaje, la acupuntura y la naturopatía también pueden ser beneficiosas.
El autor es Doctor en Quiropráctica y especialista en el campo del Biomagnetismo. Para obtener más información, contáctenos al (787) 782-5767.
*Atribución del autor: La información y las recomendaciones de este artículo son compartidas por la Dra. Irma I. Sierra, basándose en sus conocimientos y experiencia profesional. Las referencias al Dr. Ralph U. Sierra conservan su atribución original.
Nota educativa: Este artículo es para fines educativos e informativos.

